martes, 5 de mayo de 2015

Micro-Microcuento #9

Teníamos referencias de todo lo que nos rodeaba en un margen de tiempo cercano al de toda la Vía Láctea, más allá de lo que podrías imaginar.

Eramos una pequeña expedición científica en busca de una estrella, más concretamente una en el brazo opuesto de la galaxia, dado que el viaje duraría demasiado tiempo haciéndolo de forma normal, tuvimos que usar el efecto tirachinas, ir hasta el extremo del brazo donde seríamos acelerados más que en la parte central y luego acelerar rompiendo la órbita para ser lanzados hasta el destino, unos pocos cálculos.
El destino, una estrella al final de su vida con un composición planetario parecida; nuestro objetivo, estudiarla detenidamente para saber exactamente cuanto tiempo le quedaba, ver si algún otro objeto aceleraba el proceso, basicamente todo lo que pudiéramos concretar de los ciclos a su alrededor, luego estos datos nos valdrían para conocer un suceso que tendría lugar en el año 3101 y que destruiría todo el sistema solar.

Desentrañábamos el universo para dibujar el mapa del tiempo...